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Meta revive la euforia por la IA
Las noticias clave para entender y anticipar los movimientos del mercado, ¿estás preparado para lo que se viene?

Meta revive la euforia por la IA
Esta semana Wall Street volvió a mirar hacia un lugar que parecía haber quedado temporalmente en segundo plano: la inteligencia artificial.
Después de varias semanas dominadas por inflación, petróleo y tasas de interés, Meta sorprendió al mercado con la fuerte recepción de Muse, su nuevo agente de inteligencia artificial. La reacción no se quedó solamente en sus acciones: el entusiasmo terminó extendiéndose hacia semiconductores y otras compañías relacionadas con IA.
Mientras tanto, los riesgos macroeconómicos siguen presentes y la próxima semana tendremos nuevos datos de inflación, empleo y resultados empresariales que podrían volver a mover al mercado.
Con este contexto, arrancamos Domingo de Mercados.
Meta sorprende al mercado con Muse
El pasado 8 de septiembre, Meta lanzó Muse, su nuevo agente personal de inteligencia artificial.
A diferencia de un chatbot tradicional, Muse no solamente responde preguntas. Está diseñado para realizar acciones directamente por el usuario, como enviar correos, hacer compras, reservar viajes o completar transacciones.
La recepción inicial ha sido mucho más fuerte de lo esperado.
Durante sus primeros 12 días, Muse acumuló aproximadamente 2.8 millones de descargas y alcanzó los primeros lugares entre las aplicaciones más descargadas en Estados Unidos.
Y Wall Street reaccionó rápidamente.
El lunes 21 de septiembre, las acciones de Meta subieron más de 11% en una sola sesión. Desde el lanzamiento de Muse, la compañía llegó a acumular una subida superior al 20%, agregando más de 200 mil millones de dólares en capitalización bursátil.
Pero detrás de este movimiento existe una pregunta mucho más importante:
¿Está empezando Meta a demostrar cómo puede monetizar todo el dinero que ha invertido en inteligencia artificial?

De gastar en IA… a ganar dinero con ella
Durante los últimos años, Meta ha destinado enormes cantidades de capital a centros de datos, servidores, chips y desarrollo de modelos de inteligencia artificial.
El mercado aceptó durante algún tiempo esas inversiones bajo la promesa de que la IA eventualmente generaría nuevos ingresos.
Muse empieza a ofrecer una primera respuesta.
La aplicación tiene una versión gratuita, pero también incluye suscripciones de 20 y 100 dólares mensuales para usuarios con mayores necesidades.
Esto significa que Meta podría estar construyendo una fuente de ingresos completamente diferente a su negocio tradicional de publicidad.
Y aquí aparece una posible nueva etapa dentro del boom de inteligencia artificial.
Hasta ahora, una parte importante del rally ha estado concentrada en las compañías que construyen la infraestructura:
Nvidia vende los aceleradores.
AMD vende capacidad de cómputo.
Broadcom participa en chips personalizados y conectividad.
TSMC fabrica muchos de esos semiconductores.
Micron suministra memoria.
Pero después de invertir cientos de miles de millones de dólares en infraestructura, el mercado comienza a hacerse otra pregunta:
¿Quién va a convertir toda esa capacidad computacional en productos que realmente generen dinero?
Meta acaba de demostrar por qué esa pregunta podría definir la siguiente etapa del rally.
El efecto Meta llegó hasta los semiconductores
La euforia no se quedó únicamente en las acciones de Meta.
El mismo lunes, AMD subió cerca de 10% y superó por primera vez una valoración de 1 billón de dólares, mientras que el índice de semiconductores de Filadelfia avanzó más de 4%.
El entusiasmo también impulsó a Intel y otras compañías relacionadas con infraestructura de IA, mientras el Nasdaq volvió a acercarse y alcanzar niveles récord durante la semana.
La lógica del mercado es relativamente sencilla:
Más aplicaciones de IA → más usuarios → más inferencia → más centros de datos → más demanda de chips, memoria y capacidad computacional.
Por eso un producto aparentemente dirigido al consumidor puede terminar provocando movimientos importantes en toda la cadena de semiconductores.
Y Meta tampoco estuvo sola.
El viernes, Microsoft volvió a impulsar al sector tecnológico después de presentar nuevas capacidades para Copilot, incluyendo herramientas relacionadas con generación de código y agentes de inteligencia artificial.
El S&P 500 terminó la sesión con una subida de 0.51%, el Nasdaq avanzó 0.48% y el Dow 0.93%.
En otras palabras:
la narrativa de inteligencia artificial volvió a demostrar que todavía tiene suficiente fuerza para mover al mercado.

Pero la fiesta todavía tiene un riesgo
Esto no significa que los problemas macroeconómicos hayan desaparecido.
De hecho, durante varios momentos de la semana vimos exactamente el conflicto que probablemente acompañará al mercado durante los próximos meses:
IA empujando las valuaciones hacia arriba, mientras petróleo y tasas de interés intentan frenarlas.
Los precios elevados del petróleo y el aumento reciente de los rendimientos de los bonos del Tesoro mantuvieron presión sobre las acciones durante parte de la semana.
La diferencia es que esta vez la macroeconomía dejó de ser toda la historia.
El mercado volvió a demostrar que, mientras existan expectativas fuertes de crecimiento y monetización alrededor de la inteligencia artificial, los inversionistas siguen dispuestos a pagar por ellas.
La pregunta es cuánto tiempo puede continuar ese equilibrio.
¿Qué debemos observar ahora?
La próxima semana nos ayudará a responder esa pregunta.
El miércoles 30 de septiembre conoceremos el PCE de agosto, una de las principales medidas de inflación que sigue la Reserva Federal. Ese mismo día también conoceremos la tercera estimación del PIB del segundo trimestre.
Pero para esta edición hay otro evento particularmente interesante:
Micron reportará resultados el miércoles.
Sus cifras serán una nueva oportunidad para medir directamente la demanda de memoria asociada a centros de datos y cargas de trabajo de inteligencia artificial.

El jueves será el turno de Nike, una compañía que puede ofrecernos una lectura completamente diferente: el estado del consumidor global y la recuperación de una de las marcas de consumo más importantes del mundo.

Y finalmente, el viernes 2 de octubre conoceremos el reporte de empleo de septiembre en Estados Unidos.
Así que durante los próximos días estaremos observando dos historias al mismo tiempo.
Por un lado:
¿Puede la inteligencia artificial seguir justificando el optimismo del mercado?
Y por el otro:
¿podrán la inflación, el petróleo y las tasas permitir que ese rally continúe?
Esta semana, al menos, Wall Street dejó bastante clara cuál de las dos historias quiere creer.
Nos leemos el próximo domingo.
Carlos Sifuentes
Creador de Creando Riqueza
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