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Cómo saber si una acción está cara o barata usando EPS

Aprende a valorar una acción con EPS: plantilla gratuita incluida

Invertir en acciones no se trata solamente de comprar empresas que “se ven baratas” o acciones que han caído mucho.

Una de las preguntas más importantes que deberíamos hacernos antes de invertir es:

¿Cuánto podría valer esta empresa en el futuro si sus ganancias siguen creciendo?

Y para responder eso, una de las formas más simples es usando las ganancias por acción, también conocidas como EPS por sus siglas en inglés: Earnings Per Share.

En este artículo te voy a mostrar una forma sencilla de hacer una proyección basada en EPS. Además, te voy a compartir una plantilla de Excel para que puedas hacer tus propios escenarios: pesimista, neutral y optimista.

La idea no es adivinar el futuro. La idea es tener un marco de referencia para tomar mejores decisiones.

Primero: ¿qué son las ganancias por acción?

Las ganancias por acción representan cuánto gana una empresa por cada acción en circulación.

Dicho de forma simple:

EPS = utilidad neta / número de acciones

Por ejemplo, si una empresa genera 1,000 millones de dólares en utilidad neta y tiene 1,000 millones de acciones en circulación, entonces sus ganancias por acción serían de 1 dólar.

Esto es importante porque, al final, el precio de una acción suele estar muy relacionado con la capacidad de la empresa para generar ganancias.

Una empresa puede tener mucha narrativa, mucho crecimiento, mucho ruido en redes sociales… pero si con el tiempo no logra convertir eso en ganancias, tarde o temprano el mercado lo va a castigar.

La lógica detrás de esta proyección

Para proyectar el posible valor futuro de una acción, vamos a usar una lógica bastante sencilla:

  1. Tomamos el EPS actual de la empresa.

  2. Estimamos cuánto podrían crecer esas ganancias durante los próximos años.

  3. Calculamos el EPS futuro.

  4. Le asignamos un múltiplo P/E estimado.

  5. Obtenemos un posible precio futuro.

  6. Comparamos ese precio futuro contra el precio actual para estimar el retorno potencial.

La fórmula base es esta:

EPS estimado = EPS actual × (1 + crecimiento esperado)^n

Donde:

EPS actual es la utilidad por acción más reciente.

Crecimiento esperado es la tasa anual a la que creemos que podrían crecer las ganancias.

n es el número de años que queremos proyectar.

Por ejemplo, si una empresa tiene un EPS actual de 1 dólar y creemos que puede crecer sus ganancias al 15% anual durante 5 años, entonces proyectamos cuánto podría ganar por acción dentro de esos 5 años.

Ejemplo simple

Supongamos que una empresa tiene estos datos:

Precio actual de la acción: $100
EPS actual: $5
Crecimiento esperado del EPS: 10% anual
Periodo de proyección: 5 años
P/E estimado al final del periodo: 20 veces

Primero proyectamos el EPS futuro:

EPS futuro = 5 × (1 + 0.10)^5

Eso nos da un EPS estimado de aproximadamente $8.05.

Ahora, si el mercado decide pagar 20 veces ganancias por esa empresa, el valor estimado de la acción sería:

Valor futuro = EPS futuro × P/E estimado

Valor futuro = 8.05 × 20 = $161

Eso significa que, bajo este escenario, la acción podría pasar de $100 a $161 en 5 años.

Eso representaría un retorno aproximado de 61% antes de considerar dividendos, comisiones o impuestos.

Pero aquí viene lo importante: esto no es una predicción

Esta plantilla no sirve para saber exactamente cuánto va a valer una acción en el futuro.

Nadie puede saber eso.

Lo que sí nos permite hacer es responder una pregunta más inteligente:

¿Qué tendría que pasar para que esta inversión tenga sentido?

Por ejemplo:

Si una acción solo se ve atractiva cuando asumes que va a crecer al 30% anual durante 10 años y que el mercado le seguirá pagando un múltiplo altísimo, probablemente estás siendo demasiado optimista.

Pero si una empresa sigue mostrando potencial incluso bajo un escenario conservador, entonces puede valer la pena analizarla con más detalle.

Por eso usamos tres escenarios

En la plantilla vas a encontrar tres escenarios:

Escenario pesimista
Aquí usamos supuestos más conservadores. Menor crecimiento, menor múltiplo P/E y una tasa de rendimiento exigida más alta.

Escenario neutral
Aquí usamos supuestos razonables. No demasiado negativos, pero tampoco excesivamente optimistas.

Escenario optimista
Aquí asumimos que la empresa ejecuta bien, mantiene buen crecimiento y el mercado sigue valorándola con un múltiplo atractivo.

La razón por la que usamos tres escenarios es porque invertir no se trata de tener una sola respuesta.

Se trata de entender el rango de posibilidades, lo que en el canal conocemos como “El semáforo de la inversión”

Una buena inversión no depende únicamente de que todo salga perfecto. Una buena inversión debería seguir teniendo sentido incluso si las cosas salen un poco peor de lo esperado.

Los datos más importantes de la plantilla

Para usar esta plantilla, necesitas llenar algunos datos clave.

1. Precio actual de la acción

Este es el precio al que cotiza la acción hoy.

Es importante porque tu retorno no depende solamente de que la empresa sea buena, sino del precio que pagas por ella.

Una excelente empresa puede ser una mala inversión si pagas demasiado.

2. EPS actual

Este es el dato base de la proyección.

Puedes encontrarlo en plataformas financieras como Yahoo Finance, Seeking Alpha, Koyfin, Tikr, Finviz, TradingView o los reportes financieros de la empresa.

Lo ideal es revisar si estás usando EPS de los últimos 12 meses, EPS anual, EPS ajustado o EPS esperado, porque no todos significan exactamente lo mismo.

Seeking alpha

Finviz

3. Crecimiento estimado del EPS

Este es uno de los supuestos más importantes.

Aquí estás tratando de responder:

¿Cuánto podrían crecer las ganancias por acción de esta empresa en los próximos años?

Para estimarlo, puedes revisar:

Crecimiento histórico del EPS.
Expectativas de analistas.
Crecimiento de ingresos.
Márgenes de la empresa.
Recompras de acciones.
Ventajas competitivas.
Tamaño del mercado.
Riesgos de competencia.

Mientras más agresivo sea tu supuesto de crecimiento, más cuidado debes tener.

No es lo mismo asumir que una empresa crecerá al 8% anual que asumir que crecerá al 25% anual durante varios años.

4. P/E estimado

El P/E, o precio sobre ganancias, nos dice cuánto está pagando el mercado por cada dólar de utilidad de la empresa.

Por ejemplo, si una empresa gana $1 por acción y cotiza a $20, entonces tiene un P/E de 20.

En la plantilla usamos un P/E estimado para calcular cuánto podría valer la acción en el futuro.

Aquí debes preguntarte:

¿Qué múltiplo sería razonable para esta empresa dentro de 5 años?

Una empresa de alto crecimiento puede justificar un múltiplo más alto.

Una empresa madura, con menor crecimiento, normalmente debería tener un múltiplo más bajo.

El error común es asumir que el múltiplo actual se va a mantener para siempre. Muchas veces, cuando el crecimiento se desacelera, el mercado también reduce el múltiplo que está dispuesto a pagar.

5. Valor final estimado

Este es el posible precio futuro de la acción bajo tus supuestos.

La fórmula sería:

Valor final = EPS estimado × P/E estimado

Este número no debe verse como “el precio objetivo exacto”, sino como un resultado condicionado a tus supuestos.

Es decir:

“Si la empresa logra crecer a esta tasa y el mercado le paga este múltiplo, entonces podría valer aproximadamente esto”.

6. ROI y CAGR

El ROI te dice el retorno total estimado.

El CAGR te dice el rendimiento anual compuesto.

Esto es importante porque no es lo mismo ganar 100% en 2 años que ganar 100% en 10 años.

Por eso, una métrica como el CAGR nos ayuda a comparar mejor diferentes oportunidades de inversión.

7. Tasa de rendimiento esperado y valor justo

Esta parte sirve para preguntarte:

¿Cuánto debería pagar hoy por esta acción si quiero obtener cierto rendimiento anual?

Por ejemplo, tal vez una acción podría valer $50 en 5 años, pero si hoy cotiza en $48, el margen de seguridad es muy bajo.

En cambio, si hoy cotiza en $25, la oportunidad podría ser mucho más atractiva.

Aquí es donde entra el concepto de valor justo.

El valor justo no es un número exacto. Es una estimación basada en tus supuestos y en el rendimiento mínimo que tú le exiges a una inversión.

Lo más importante: la sensibilidad de los supuestos

Una pequeña diferencia en el crecimiento esperado o en el múltiplo P/E puede cambiar mucho el resultado final.

Por ejemplo, una empresa puede verse barata si asumes:

Crecimiento de EPS del 20% anual.
P/E futuro de 25.
Margen de expansión.
Buen entorno económico.

Pero puede verse cara si asumes:

Crecimiento de EPS del 8% anual.
P/E futuro de 15.
Márgenes estables o presionados.
Mayor competencia.

Por eso, la plantilla no debe usarse para justificar una inversión que ya quieres hacer.

Debe usarse para poner a prueba tu tesis.

Errores comunes al proyectar por EPS

Uno de los errores más comunes es asumir crecimientos demasiado altos durante muchos años.

Otro error es usar un P/E final demasiado optimista.

También es común no considerar que las ganancias pueden caer en ciertos años, especialmente en empresas cíclicas.

Y otro error importante es olvidar que el EPS puede crecer no solo porque la empresa gana más dinero, sino porque recompra acciones y reduce el número de acciones en circulación.

Eso no necesariamente es malo, pero conviene entender de dónde viene el crecimiento.

¿Cuándo funciona mejor este método?

Este método suele funcionar mejor con empresas que ya generan utilidades positivas y tienen un historial relativamente claro de ganancias.

Por ejemplo:

Empresas rentables.
Empresas maduras o en crecimiento rentable.
Negocios con márgenes relativamente estables.
Empresas donde el EPS es una métrica relevante.

Pero no siempre funciona bien con empresas que todavía pierden dinero, startups, empresas muy cíclicas o compañías donde las utilidades son demasiado volátiles.

En esos casos, podría ser mejor usar otros métodos, como flujo de caja libre, ventas, valor en libros o análisis por activos.

De hecho aqui te dejo este articulo donde te explico el modelo de flujos descontados junto con su respectiva plantilla para que lo vayas a revisar 👉 Flujos descontados

Cómo usar la plantilla

La plantilla está diseñada para que puedas hacer una proyección rápida en tres escenarios.

Solo necesitas modificar las celdas principales:

Precio actual de la acción.
EPS actual.
Crecimiento estimado del EPS.
P/E estimado.
Tasa de rendimiento esperada.
Prima adicional de riesgo, si quieres ser más conservador.

Después, la plantilla calcula automáticamente:

EPS estimado.
Valor final.
ROI.
CAGR.
Valor justo.

La parte más valiosa no es el número final.

La parte más valiosa es ver cómo cambia la oportunidad cuando modificas tus supuestos.

Conclusión

Proyectar una acción usando ganancias por acción no te va a decir el futuro.

Pero sí te ayuda a pensar como inversionista.

Te obliga a preguntarte:

¿Cuánto gana hoy esta empresa?
¿Cuánto podrían crecer sus ganancias?
¿Qué múltiplo sería razonable pagar por esas ganancias?
¿Cuánto retorno podría obtener si mi tesis se cumple?
¿Cuánto margen de seguridad tengo si las cosas no salen perfectas?

Y esa es la diferencia entre invertir por emoción e invertir con un proceso.

Por eso preparé esta plantilla de Excel, para que puedas hacer tus propias proyecciones con escenarios pesimista, neutral y optimista.

La puedes descargar aquí y usarla para analizar tus propias acciones.

Recuerda: la plantilla no toma la decisión por ti, pero sí te ayuda a tomar decisiones con más claridad.

Y si quieres aprender a usar esta plantilla paso a paso, en el video te muestro cómo llenar cada dato, cómo interpretar los escenarios y cómo evitar los errores más comunes al proyectar una acción por ganancias por acción.

La idea no es encontrar “el precio exacto” de una acción.

La idea es saber si, bajo supuestos razonables, esa inversión realmente tiene sentido.

Nos leemos en la próxima edición de Domingo de Mercados.

Carlos Sifuentes
Creador de Creando Riqueza

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